Losalimentos transgénicos son
aquellos que han sido producidos a partir de unorganismo modificadomediante ingenieríay al que se le han incorporadogenesde
otro organismo para producir las características deseadas. En la actualidad
tienen mayor presencia de alimentos procedentes deplantastransgénicas como elmaízo lasoja.
Sin
embargo, a pesar de las ventajas que pueden aportar para quien los consume,
muchos expertos y organizaciones se oponen a la comercialización de los
alimentos transgénicos, principalmente por los daños al medio ambiente y a la
salud que estos pueden causar, entre ellos:
§Incremento
de sustancias tóxicas en el ambiente.
§Perdida
de la biodiversidad.
§Contaminación
del suelo.
§Resistencia
de los insectos y hierbas indeseadas ante medicamentos desarrollados para su
contención.
§Posibles
intoxicaciones debido a alergias o intolerancia a los alimentos procesados.
§Daños
irreversibles e imprevesibles a plantas y animales tratados
La agricultura es el arte del cultivo y explotación de la tierra con el
objeto de obtener productos con fines humanos o con destino a los animales
domésticos.
Existen variadas disciplinas y toda una infraestructura agrícola,
científica e industrial alrededor de estas actividades. Se incluyen en estas
prácticas el estudio, acondicionamiento de las tierras, cultivo, desarrollo,
recolección, transformación, distribución, etc.
Se trata de una actividad muy antigua, con origen en la prehistoria, y
es actualmente un sector económico indispensable y fundamental en la
alimentación mundial.
Se estima que la agricultura se ha desarrollado desde hace unos 8.000 a
10.000 años. Desde entonces todos los pueblos de la Tierra han reconocido el
valor que las plantas cultivadas tienen para la alimentación humana y de los
animales domésticos.
Algunos vegetales se han hecho tradicionales en muchos países, e incluso
en determinados de ellos se han convertido en monocultivos, y en la fuente más
importante de ingresos.
Entre las variadas producciones agrícolas, se distinguen algunos
productos muy importantes para el ser humano, tales como los cereales, trigo,
maíz, centeno, arroz, caña de azúcar, remolacha azucarera, aceite, verduras y
frutas.
En cuanto a la alimentación animal, son importantísimos los piensos a
base de granos de la soja, maíz forrajero y sorgo.
No todas las producciones agrícolas tienen valor alimentario, también
existen numerosos cultivos dedicados a producir materias para la industria,
tales como el caucho, semillas oleaginosas para fabricar pinturas o compuestos
químicos sintéticos, plantas para la obtención de fibras, etc.
Se reconoce el valor de la agricultura al comprobar que casi la mitad de
la población mundial se dedica a esta actividad, aunque es cierto que su
distribución es muy variable. Así, mientras que en África y Asia superan el 60
por ciento de la población, en los Estados Unidos y Canadá apenas alcanza el 5
por ciento. Por su parte, en América del Sur la población dedicada a estas
tareas es casi la cuarta parte; en Europa Occidental supone alrededor del 7 por
ciento; y en los países de la Federación Rusa y los englobados en la antigua
Unión Soviética alcanza el 15 por ciento.
Tipos de agricultura
En el neolítico se practicaba una agricultura itinerante (y que todavía
hoy practican algunos pueblos primitivos), que consistía en abandonar las
tierras una vez han sido agotados sus recursos y buscar nuevos suelos
productivos. Actualmente la agricultura ha evolucionado hasta alcanzar carácter
industrial, donde la ingeniería genética, química y tecnología mecánica juegan
papeles fundamentales.
Se distinguen varios tipos de agricultura:
Extensiva
La agricultura extensiva es aquella en la que se realizan labores
sencillas, y en los que se emplean abonos orgánicos, como estiércoles,
prescindiendo totalmente de los fertilizantes artificiales. Es un tipo de
agricultura defendible desde el punto de vista ecológico, pues la tierra no
suele estar sujeta a la presión que imprimen otras actividades, como la
agricultura intensiva o industrial.
Intensiva o industrial
La agricultura intensiva o industrial es aquella en la que se realizan
labores complejas, y que depende totalmente de fertilizantes artificiales para
su óptimo desarrollo. Los suelos producen habitualmente de forma continuada, lo
que implica la necesidad de restituir también continuamente los elementos
minerales que ya fueron asimilados por las plantas; esto supone tener que
enfrentarse a la larga a variados problemas medioambientales, derivados no sólo
del frecuente uso de productos químicos, sino también de la imperiosa necesidad
de asegurar las cosechas contra plagas y enfermedades mediante pesticidas,
herbicidas, etc., que pueden terminar finalmente introduciéndose en la cadena
alimenticia.
La agricultura biológica nació para dar respuesta a los problemas
planteados por la agricultura intensiva. Se trata de una actividad cada vez más
demandada por los consumidores, respetuosa con el medio ambiente y la salud.
Este tipo de agricultura recurre a métodos naturales para luchar contra las
enfermedades y plagas, y rechaza la utilización de pesticidas y fertilizantes
sintéticos.
Parcelaria
La agricultura parcelaria está limitada a superficies dispersas y
reducidas. Existen muchas regiones en el mundo que por sus características
orográficas están dedicadas a este tipo de agricultura. Un ejemplo son los andenes o terrazas andinas prehispánicas y
que aún existen en la altiplanicie guatemalteca, donde se cultiva maíz, alubias y calabazas; y café en las zonas más bajas de las
laderas.
Monocultivo
La agricultura de monocultivo es una actividad que está especializada en
un único producto. Aunque los agricultores de subsistencia de todo el mundo
suelen cultivar variados vegetales, no suele ser así en el caso de las grandes
explotaciones de carácter comercial. Así, muchas explotaciones producen sólo
café, té, cereales, cacao, o caucho. Un ejemplo es la dependencia de Tailandia
del arroz, que es uno de los mayores productores del mundo de esta graminácea;
o Sri Lanka, que depende enteramente de la producción de té.
Cuando se dedica una superficie a la producción de una sola especie,
suele proporcionar mayores beneficios económicos, ya que se simplifica la
gestión del suelo, la producción y su comercialización. Sin embargo, puede dar
lugar a la concentración de plagas que, aunque habitualmente suelen ser
controladas, pueden en ocasiones producir la devastación y pérdida de la
producción. La diversidad de cultivos es una ventaja contra este problema, pero
está limitada por las características de los suelos, clima, y otros factores de
carácter económico.
La neumática (del griego πνεῦμα [neuma], ‘aire’) es la tecnología que emplea el aire comprimido como modo de transmisión de la energía necesaria para mover y hacer funcionar mecanismos. El aire es un material elástico y, por tanto, al aplicarle una fuerza se comprime, mantiene esta compresión y devuelve la energía acumulada cuando se le permite expandirse, según dicta la ley de los gases ideales
La automatización tiene como fin aumentar la competitividad de la industria por lo que requiere la utilización de nuevas tecnologías; por esta . razón, cada vez es más necesario que toda persona relacionada con la producción industrial tenga conocimiento de aquéllas.
La extensión de la automatización de forma sencilla en cuanto a mecanismo, y además a bajo coste, se ha logrado utilizando técnicas relacionadas con la neumática, la cual se basa en la utilización del aire comprimido, y es empleada en la mayor parte de las máquinas modernas.
La automatización industrial, a través de componentes neumáticos, es una de las soluciones más sencillas, rentables y con mayor futuro de aplicación en la industria.
El aire comprimido es la mayor fuente de potencia en la industria con múltiples ventajas.
Es segura, económica, fácil de transmitir, y adaptable. Su aplicación es muy amplia para un gran numero de industrias. Algunas aplicaciones son practicante imposibles con otros medios energéticos.
Dentro del campo de la producción industrial, la neumática tiene una aplicación creciente en las más variadas funciones, No sólo entra a formar parte en la construcción de máquinas, sino que va desde el uso doméstico hasta la utilización en la técnica de investigación nuclear, pasando por la producción industrial.
En la actualidad, la necesidad de automatizar la producción no afecta únicamente a las grandes empresas, sino también a la pequeña industria. Incluso la industria artesana se ve obligada a desarrollar métodos de producción racionales que excluyan el trabajo manual y no dependan de la habilidad humana. La fuerza muscular y la habilidad manual deben sustituirse por la fuerza y precisión mecánica.
La fuerza neumática puede realizar muchas funciones mejor y más rápidamente, de forma más regular y sobre todo durante más tiempo sin sufrir los efectos de la fatiga.
La neumática es el
conjunto de las aplicaciones técnicas (transmisión y transformación de fuerzas
y movimiento) que utilizan la energía acumulada en el aire comprimido.
Desde hace mucho tiempo
se ha utilizado consciente o inconscientemente en distintas aplicaciones. El
griego Ktesibios fue el primero que se sepa con seguridad utilizó aire
comprimido como elemento de trabajo. Hace más de 2000 años construyó una
catapulta de aire comprimido. Uno de los primeros libros que trató el empleo de
aire comprimido como energía data del siglo I, describiendo mecanismos
accionados por aire comprimido.
La propia palabra procede
de la expresión griega “pneuma”, que se refiere a la respiración, el viento y,
en filosofía, al alma.
Hasta finales del siglo
pasado no se comenzó a estudiar sistemáticamente su comportamiento y reglas,
cuando el estudio de los gases es objeto de científicos como Torricelli,
Pascal, Mariotte, Boyle, Gay Lussac, etc.
La verdadera irrupción de
la neumática en la industria se dio a partir de 1950 con la introducción de la
automatización en los procesos de trabajo, aunque al comienzo fue rechazada por
su desconocimiento. Hoy en día no se concibe una explotación industrial sin
aire comprimido. La automatización permite la eliminación total o parcial de la
intervención humana. Asume pues algunas funciones intelectuales más o menos
complejas de cálculo y de decisión.
La “neumática
convencional” es la tecnología que emplea elementos neumáticos con partes
mecánicas en movimiento. La energía estática contenida en un fluido bajo
presión de 3 a 10 Kg/cm2 es transformada en energía mecánica mediante los
actuadores (cilindros o motores).